Blog

El efecto curativo de los arándanos


Desde tiempos antiguos, las tribus indígenas americanas han hecho uso de los arándanos, para tratar de las enfermedades de las vías urinarias y en el siglo XVI, los griegos y romanos, los usaban para curar los cálculos de riñón. Se puede decir que es un excelente remedio natural, para  prevenir la cistitis, ya que el jugo de los arándanos posee propiedades antibacterianas, que impìden que se desarrollen las bacterias.

El jugo de arándanos es útil para prevenir cálculos de riñón, ya que ayuda a expulsar los oxalatos de calcio y previene la formación de piedras. Cuenta con propiedades astringentes y se aplica al tratamiento de la enuresis, que facilita la contención de la orina, en la proporción de 4 cucharadas de frutoa secos en un litro de agua, mediante decocción y tomar dos tazas diarias.

Los arándanos poseen propiedades astringentes, por su contenido en ácido gálico e hidroquinonas y en componentes antiespasmódicos, más de una treintena de principios antiinflamatorios y bacteriostáticas, que son beneficiosos de usar para el tratamiento del aparato digestivo, como diarrea, mala digestión, gastroenteritis, inflamación intestinal.

Se han llevado a cabo numerosos estudios,  que han demostrado la importancia de estos frutos sobre la conservación de la vista y la prevención de enfermedades oculares. Gracias a los flavonoides y antocianinas, un pigmento que se encuentra en el fruto, posee un poder antioxidante, que reparan las lesiones del ojo, por acción de los radicales libres, especialmente en glaucoma, ceguera nocturna, astigmatismo,  desprendimiento de retina y cataratas.

Son adecuados para los primeros estados de la diabetes, como los problemas de azúcar y un estupendo remedio, para mejorar la circulación, por sus propiedades vasodilatadoras y antihemorrágicas, que unido a la riqueza en vitamina P, resultan eficaces en flebitis, arteriosclerosis, varices o hemorroides.

También los preparados de esta planta, poseen excelentes propiedades para la piel, como son los eccemas, barros y acné, mediante decocción de tres cucharads de frutos secos por litro y aplicar sobre la zona a tratar.

 


03/01/2012
Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


7 + 5 =