Blog

Cómo aumentar las defensas contra el frío


Las bajas temperaturas de este invierno están provocando muchos malestares: mayor cantidad de resfriados, gripes y molestias propias de la época invernal. Debemos evitar las defensas bajas; la primera buena medida es preocuparnos por nuestra alimentación y la segunda se trata de reforzar las defensas con equinacea, própolis, ajo y cebolla.

Si te sientes más cansado de lo habitual, sientes dolores musculares sin haber practicado ejercicio, tu cabello debilitado, e incluso presentas lesiones en los labios, tu organismo esta dando señales de que sus defensas están bajas.

Ya hemos dicho que es importantísimo cuidar la alimentación, pero hemos de tener en cuenta que incluso cuidándola muchos de los alimentos que llegan a nuestra cocina o a nuestro comedor estan faltos de los minerales y las vitaminas que deberían llevar, debido a un cultivo inapropiado y a unas ténicas de conservación demasiado agresivas.

Por eso además de cuidar lo que comemos y que productos consumimos, en situaciones cómo estas, és recomendable suplementar.

Por eso hoy os hablaré de los que considero los tres factores más eficientes para aumentar las defensas en el frío invernal:

La Equinacea

(equinacea purpurea-angustifolia) es una planta medicinal que se recomienda, en la actualidad, por su eficacia en el tratamiento del déficit de respuesta defensiva inmunitaria. Estudios recientes en Alemania y Estados Unidos han demostrado que dicha planta actúa sobre un gran número de gérmenes infecciosos, debido a la complejidad de su composición química, destacando su efecto estimulante sobre los linfocitos T, que aumentan su capacidad fagocitaria (de comerse los gérmenes patógenos) y producen una mayor cantidad de linfokinas (antibiótico natural). La eficacia de la equinacea ha sido comprobada en distintas enfermedades víricas simples como rinits, gripe y otras afecciones respiratorias.

El Própolis

Esta sustancia natural, que las abejas utilizan para cerrar las junturas de la colmena y mantenerla aséptica, es un potente antifúngico, antivírico y antibacteriano, muy efectivo como preventivo y curativo de las vías respiratorias tanto superiores (anginas, faringitis…), como inferiores (bronquitis). Además, no sólo actúa potenciando la resistencia de nuestro organismo frente a dichas infecciones, sino que también acelera su curación, cuando ya han aparecido, debido a su capacidad para estimular las defensas orgánicas. Uno de sus usos terapéuticos más utilizados, debido a su rápido y eficaz efecto, es la solución de propolis y agua en forma de gargarismos, para aliviar la inflamación de las amígdalas (anginas) o de la faringe (faringitis).

Ajo y cebolla

El ajo y la cebolla son los dos antibióticos naturales por excelencia, por su gran contenido en compuestos sulfurados. Para aprovechar mejor sus propiedades, habría que tomarlos en crudo, en ensalada o mezclados en licuados de verduras, aunque para su ingesta más funcional ya existen fórmulas envasadas en cápsulas o comprimidos. El aliento fuerte que provoca el ajo tomado crudo, puede evitarse masticando una pizca de perejil.


17/02/2012
Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


2 + 4 =